AAS 41 (1949), p. 422

A.d Excmum Virum Philippum 8. Portocarrero Peruviae Oratorem extraf
ordinem liberis cum mandatis, Summo Pontifici Litteras publicas
porrigentem. *

Señor Embajador :

Es cosa que hace honor a las cualidades de observador y el aspiritu
reflexivo y perspicaz de Vuestra Excelencia, atraído siempre por todo
aquello que es esencial, el que en el solemne comienzo de su alto oficio
de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Peruana,
haya querido notar en este centro de la Cristianidad, como una
de las notas características que más le ha impresionado, su inalterable
tranquilidad, serenidad y confianza.
Es una calma, alimentada por pensamientos divinos y rebosante de
sosiego y de seguridad, cuyo lenguaje resulta todavía más elocuente si
se la considera frente a un mundo agitado e inquieto, perdido continuamente
en la búsqueda estéril de nuevas fórmulas de paz, pero que nunca
dejará de chocar siempre también con focos nuevos de discordia, mientras
no llegue al reconocimiento y a la aplicación de aquellas verdades, sin las
cuales es imposible embocar un puerto seguro que abra finalmente el
paso a las plácidas llanuras donde se asienta la paz.
Vuecencia, Señor Embajador, viene a Nós como representante e
intérprete de un país de tan rancio abolengo católico, que precisamente
en su territorio surgió la primera diócesis de toda la América del Sur;
de un pueblo, cuya historia forjaron con épicos arranques aquellos titanes
de fe tan robusta como sus brazos incansables en la pelea, o como sus
pechos forrados de acero, y cuya cultura puede decirse que nació con la
vieja Universidad mayor de S. Marcos de Lima, la más antigua de su
clase en América, donde florecieron la Teología y el Derecho Canónico y
donde sus graduados juraban defender el dogma de la Inmaculada; de
una nación, cuyos hijos ven en el cultivo de las confiadas y cordiales
relationes con esta Sede de Pedro una de las tradiciones nacionales que
quisieran custodiar con más amor y diligencia, para ponerla al seguro
de todo riesgo y de todo daño.
Viene a Nos, en un momento en que otras regiones del mundo pueden
servir de ejemplo — ¡ y bien doloroso! — que demuestre cuan funesto es
para los pueblos el que los principios y las intenciones antirreligiosas de

* Habita die 17 Augusti mensis a. 1949.

Testo dall'OCR della scansione vaticana; possono restare errori di lettura. Pagina nella scansione (PDF)

Salva per dopo

Inserisci la tua email: ti invieremo un link per accedere. Nessuna password. Ciò che salvi (voci, versetti, capitoli, documenti) ti segue su ogni dispositivo.